
CIUDAD DE MÉXICO.- La Cámara de Diputados avaló el jueves las reformas constitucionales que postergan las elecciones judiciales previstas para 2027 a 2028 y que permiten al Tribunal Electoral anular comicios si se comprueba alguna injerencia extranjera en los procesos electorales.
Los congresistas del partido gobernante Morena y sus aliados aprobaron la iniciativa que envió la presidenta Claudia Sheinbaum para trasladar las elecciones judiciales y depurar la selección de los candidatos a jueces que fue criticada en la votación del año pasado luego de que personas cercanas al oficialismo resultaron electas en la Suprema Corte y otros tribunales.
El Senado convocó a una sesión el jueves para discutir las reformas y someterlas a votación.
Entre los cambios que plantea la reforma está la demora de los comicios para el 4 de junio de 2028. También se prevé la creación de una comisión coordinadora integrada por representantes de los comités de evaluación de los tres poderes públicos, que se encargará de verificar el cumplimiento de los requisitos legales de los aspirantes y establecer los mecanismos de selección.
La iniciativa contempla reducir a cuatro personas la lista de aspirantes por cargo, y luego realizar un sorteo público para dejar las opciones en apenas dos.
Durante la maratónica sesión, que duró más de 14 horas, se generó una controversia cuando el oficialista Sergio Gutiérrez propuso a último momento que se permita que los magistrados de la Sala Electoral participen como candidatos en 2028. La propuesta recibió objeciones de oficialistas y opositores, que señalaron que podría extender la permanencia de esos jueces en los cargos por 17 años. Pese a las críticas, el cambio fue aprobado.
Al anunciar su propuesta la semana pasada, Sheinbaum dijo que era necesario trasladar la segunda etapa de la elección porque el próximo año habrá comicios regionales en 17 de los 32 estados para renovar gobernadores, congresos locales, miles de alcaldías y la Cámara de Diputados.
La cámara también aprobó el jueves por la mañana una reforma que permitirá al Tribunal Electoral de México invalidar comicios cuando existan indicios de “intervención de individuos, organizaciones o gobiernos extranjeros con la intención de influir en las preferencias o en los resultados electorales”, según el texto de la iniciativa que pasará en las próximas horas al Senado para el debate final.
El diputado oficialista Ricardo Monreal afirmó que la propuesta busca “proteger las elecciones nacionales” como en Estados Unidos y otros países. Pero expertos y opositores sostienen que es “ambigua”, que será difícil de comprobar la injerencia extranjera en una votación y podría utilizarse para desestimar resultados electorales empleando criterios subjetivos.
Monreal promovió la iniciativa tras la crisis interna que se generó a finales de abril luego de que la fiscalía de Nueva York acusó a 10 funcionarios y exfuncionarios mexicanos —entre ellos el gobernador del estado de Sinaloa Rubén Rocha — del partido Morena— de narcotráfico, lo que alentó las críticas de la oposición a esa fuerza política y a Sheinbaum. Algunos calificaron el proceso como un intento de Estados Unidos de intervenir en la política mexicana.
En la circunstancia actual, con esta ofensiva que estamos viendo desde afuera es importante que quede claro que en México decidimos los mexicanos”, indicó la mandataria a periodistas. Acotó que sectores de derecha han arreciado las críticas contra México ante la cercanía de las elecciones intermedias en Estados Unidos de noviembre.






