
MONTEVIDEO.— El papa León XIV comenzó el viernes en Uruguay una gira por Sudamérica que lo llevará también a Argentina, tierra natal de su antecesor, y a Perú, país donde trabajó como misionero y obispo.
El avión papal tocó tierra a las 16:20, hora local, en el Aeropuerto Internacional de Carrasco. En ese momento repicaron durante cinco minutos las campanas de la Catedral Metropolitana y de parroquias y capillas de todo el país. En la pista lo esperaban el presidente Yamandú Orsi, el canciller Mario Lubetkin, el intendente de Canelones, Francisco Legnani, el cardenal Daniel Sturla y el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Milton Tróccoli.
Por el camino, numerosas personas lo saludaron con banderas uruguayas y vaticanas. El pontífice viajaba con la ventanilla abierta, sonriendo y saludando. Un grupo de 52 niños y adolescentes del programa Pelota al Medio a la Esperanza, impulsado por el Ministerio del Interior para prevenir la violencia mediante el deporte, la educación y la cultura, también estuvo en la bienvenida.
Saludo a Brasil y mensaje a Lula
Antes de aterrizar, durante el sobrevuelo de territorio brasileño, el papa envió un mensaje al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El mandatario contó en redes sociales que el pontífice bendijo a su país y que él, recién reelegido, lo invitó a visitar Brasil. Se conocieron en el Vaticano en octubre del año pasado.
Llave de la ciudad y vísperas
Tras reunirse en privado con Orsi y otras autoridades, León XIV recibió la llave de Montevideo en el Cabildo, edificio donde se juró la primera Constitución del país en 1830 y que hoy alberga el Museo y Archivo Histórico Municipal. En el libro de honor, el papa encomendó la ciudad al Señor y pidió que florezcan la paz, la fraternidad y la esperanza.
Luego se trasladó a la cercana Catedral Metropolitana para las Vísperas con obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y seminaristas. Afuera lo esperaban decenas de niños disfrazados de monjas, sacerdotes y santos.
Primer discurso en la Plaza Independencia
Ante los fieles reunidos en la plaza, el papa elogió que Uruguay haya transformado su matriz eléctrica hasta apoyarla casi por completo en fuentes renovables, y destacó a la familia como primer espacio donde cada persona es acogida.
Su mensaje también abordó temas sensibles en un país que fue el segundo de América Latina en despenalizar el aborto y el primero de la región en aprobar una ley de muerte asistida. León XIV afirmó que quien aún no ha nacido pertenece ya a la familia humana, y pidió procurar que toda persona viva con dignidad y sea acompañada hasta el término natural de su vida. Cerró encomendando al país a la Virgen María.
Orsi, por su parte, le dio la bienvenida a América Latina y subrayó que la región es de los pocos rincones del mundo sin guerras entre países. A la ceremonia asistieron los expresidentes Luis Alberto Lacalle Herrera, Luis Lacalle Pou y Julio María Sanguinetti.
Voces desde la calle
La plaza reunió a cientos de fieles y curiosos, algunos llegados en caravanas de otras ciudades. Marie Hernández, jubilada de 75 años, dijo estar segura de que la visita traerá bendiciones, y destacó la convivencia entre religiones en un país laico. Astrid Zambrano, venezolana radicada en Montevideo hace ocho años, vivió el momento más tierno cuando el papa bendijo a su hijo Agustín, que cumplía tres meses ese día.
Tres jubilados viajaron más de cinco horas desde Fray Bentos solo para verlo pasar unos segundos, con la esperanza, dijeron, de recibir bendiciones de trabajo y salud.
Música y regalos
En la recepción ofrecida por el presidente, una orquesta y tres coros con 250 artistas de todo el país interpretaron, entre otras piezas, “Botija de mi País”, de Eduardo Mateo, popularizada por el fallecido Rubén Rada. El gobierno obsequió al papa una manta de lana merino tejida a mano y un apero criollo con elementos de cuero, lana cruda y madera. También recibió presentes artesanales de la emprendedora Claudia Romero, de Ciudad de la Costa. (Con información de AP)





